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Qué son las empresas familiar...

Qué son las empresas familiares, el Protocolo Familiar y la importancia de este

La empresa familiar es una pieza clave en la economía española. Según el último estudio realizado por el Instituto de la Empresa Familiar (IEF), se estima que más del 80% sobre el total de empresas del Estado son familiares. Además, este tipo de empresas generan más del 50% del PIB del sector privado. Las cifras no disminuyen demasiado si echamos un vistazo al panorama internacional. De hecho, más de un 50% del total de empresas de la Unión Europea son familiares.

No podemos pasar por alto estas cifras, por lo que es conveniente conocer las características propias de las empresas familiares y cuáles son las actuaciones que deben llevar a cabo para poder garantizar una continuidad generacional y positiva.

¿Cómo podemos definir la empresa familiar y cuáles son sus características?

Podemos definir una empresa familiar como una empresa donde el patrimonio y gobierno están ejercidos por los miembros de una o varias familias con el objetivo de prosperar y seguir con la empresa en manos de la siguiente generación. En la medida en que se produce un mayor tránsito generacional, la dirección, la administración y en definitiva, la propiedad de la empresa, se divide entre más ramas de parentesco.

Así, las características diferenciadoras de una empresa familiar son las siguientes:

  • Propiedad concentrada en un grupo familiar.
  • Participación del grupo familiar en el gobierno de la empresa y por tanto, en la toma de decisiones.
  • Objetivo y vocación de continuidad familiar y empresarial

Por un lado, de la interrelación entre familia y empresa nacen valores que destacan sobre los de las otras empresas. Algunos de estos valores son: mayor compromiso en el negocio, atención a clientes más cordial y cercana, mayor grado de autofinanciación y reinversión de los beneficios y relación gobierno-trabajadores más estrecha.

Por otra parte, sin embargo, estas relaciones también son las causantes de una gran parte de las limitaciones que las empresas familiares deben afrontar. Es muy habitual que las relaciones, precisamente familiares, puedan poner en riesgo estos vínculos. Ya sea por diferentes puntos de vista o valores empresariales como por diferencias en el ámbito personal.

Todos conocemos la expresión: “no mezclar negocios y familia”. En el ámbito de la empresa familiar esta expresión toma más protagonismo, y por esta razón y todo lo expuesto anteriormente, es importante establecer un Protocolo Familiar.

Establecer un Protocolo Familiar es imprescindible para regularizar las prácticas profesionales, garantizar un buen desarrollo empresarial y una expansión satisfactoria.

La importancia del Protocolo Familiar.

El Protocolo Familiar es un instrumento que permite a las empresas familiares establecer las pautas a seguir para el buen funcionamiento de las relaciones familia-empresa en el desarrollo de las actividades empresariales que comparten, tanto en la actualidad como en el futuro.

Este debe regular y tratar las relaciones laborales y económicas de la empresa, la relación entre los socios así como su entrada y salida de la sociedad, el relevo generacional de la empresa, la formación y las capacidades de los futuros directivos o de los trabajadores, los valores éticos y los valores empresariales propios de la familia, las fórmulas y la operativa a seguir para la resolución de conflictos que pueden surgir a lo largo de la vida empresarial y en definitiva, guiar las actuaciones familiares dentro de la empresa.

Conviene que los miembros de la familia lleguen a un consenso para establecer cómo será este Protocolo. Plantear una manera de trabajar, de gestionar y organizar.

Siguiendo estas pautas, las familias deberán elaborar su propio protocolo, que será único y adecuado a las necesidades que requiera cada empresa y familia en particular. Debe cubrir las incertidumbres que pueden surgir y crear un ambiente de confianza y seguridad para todos los miembros.

Una vez desarrollado, estudiado y puesto en común, se deberá ejecutar y poner en marcha elaborando documentos jurídicos y legales y estableciendo los órganos de gobierno que se han descrito en el mismo.

Finalmente, habrá que realizar un seguimiento de este Protocolo en el día a día de la empresa. No sólo es importante plantear y elaborar un Protocolo Familiar, este debe introducirse de la manera adecuada en una compañía, se revisará regularmente y cumplir en todos sus ámbitos.

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